Giordano Bruno y el pensamiento científico, Neoplatónico.

Filósofo, matemático y astrónomo Italiano (1548-1600)


Se ordenó de fraile Dominico, en Nápoles,  en 1575. Durante su estancia en la orden, aprendió el arte de memorizar.

Cuando se retira de la vida sacerdotal, debido a acusaciones de herejía,  sus compatriotas laicos lo buscan asiduamente. Para que les revele los secretos de la orden.

No los desilusiona. Publica un libro titulado: " A la sombra de las ideas." ( De Umbris idearum.) ( 1582 ) , donde explica que el arte de memorización, no es mágico. Sino que es una ciencia que puede ser aprendida.

Se dedicó a la enseñanza de la teología en Tolouse. Al poco tiempo recibe invitación de Enrique Vlll, de Inglaterra, para impartir cátedra en Oxford.

En sus viajes de maestro, recorrió Marburgo, Wittenberg, Praga, Frankfurt y Venecia. En esta última ciudad es tomado prisionero por la inquisición.

Se conoce a Bruno, por su avanzada teoría sobre el sistema heliocéntrico, que forma parte de su filosofía esotérica.

Y que ayudó a propagar, la teoría astronómica de Copérnico. En un momento en que toda la cosmografía Aristotélica se derrumbaba. Y el mundo cristiano entraba en conflicto con las revolucionarias tesis astronómicas.

El universo atomista propuesto en la antigüedad por Demócrito, se antojaba la única opción que quedaba, para el pensador científico.

Es Bruno el primero que encuentra, a través de la filosofía Neoplatónica, un vínculo para conciliar esta concepción del universo, con la teoría heliocéntrica de Copérnico.

Pero no solo propone tesis. También las justifica con un modelo matemático .

Al contrario de la mayoría de las tesis tradicionales, su universo atomista, podía ser sujeto a análisis matemático.

Pues las partículas no tienen voluntad ni inteligencia. Sino que se mueven de acuerdo a las leyes de la física.

Ahora se podía pensar en un universo infinito. Tal y como, lo había intuido Nicolás de Cusa. Donde la tierra se movía, en conjunción con otros cuerpos celestes, alrededor del sol.

Y es el primero, que sostiene que el universo presenta un imagen similar, no importa desde el punto de vista en que se le mire. Y también sostiene que puede haber vida en otros lugares. Y la existencia de universos similares al que conocemos.

Desde esa óptica, Bruno se anticipa no solo, a la teoría clásica de Newton, sino aún a la relatividad de Einstein.

Pero ya no había arriba ni abajo. El cielo no era ya, un lugar.

Y Cristo, la virgen, los santos y los ángeles ya no tenían su morada eterna, en ese cielo.

¿ Y el infierno, el purgatorio y el limbo. Donde están.?

Bruno sostenía además, que la Biblia debe ser respetada solo en sus enseñanzas morales, y no por sus postulados astronómicos.

Pues además, afirmaba que todas las religiones y filosofías deben coexistir en tolerancia y armonía.

Se anticipa a Leibniz y a Spinoza, con sus tesis de la inmanencia divina. Y la doctrina de panpsiquismo. Donde sostiene que la realidad está constituida en la mente humana.

Y también expuso puntos de vista no ortodoxos, sobre la trinidad. Y otras nimiedades. Que para las pequeñas mentes del tiempo, les parecían de gran importancia. Aunque ahora se hayan olvidado.

Esto era demasiado, para el ignorante clero de la época.

Bruno fue juzgado por la inquisición, por promover puntos de vista heréticos, sobre la teología.

Por estos crímenes contra la fe, la religión, la iglesia y la humanidad, Y dado que no se retractó de sus infames herejías, fue condenado y quemado en la hoguera. En el año de 1600 D.C.

Festejamos ahora los católicos, los 400 años, de esta sabia acción.

Happy birthday, Bruno.


" Christi Nomine Invocato. Fallamos, atentos los autos y méritos del dicho proceso, que debemos declarar y declaramos al dicho Giordano Bruno, de haber incurrido en sentencia de excomunión mayor, por la culpa de hereje, fautor, instigador e irrepento....a ser quemando en la hoguera, y sus cenizas esparcidas para que de él, no quede noticia.....             ( Mas o menos.)

Sé que la traducción del latín, está pobre. Pero la hice yo solo. Mis disculpas.


Epístola a Giordano Bruno:

Estimado Giordano:

A pesar de que eres un gran erudito. Algo te falló.

Debiste haber dicho que tus teorías, eran revelaciones de la virgen de Fátima.

Así, se hubieran aceptado fácilmente.

Te aclamarían los fanáticos, y los clérigos ignorantes. Y te hubieras librado de la hoguera.

Acuérdate que el populacho busca solo la magia, y el camino fácil.

Hubieras sido canonizado. Y se te veneraría, como "San Bruno".

Ya ves, a Cirilo lo canonizaron a pesar de ser un revoltoso.

 

Mira. Aún ahora, 400 años después, las cosas no han cambiado.

El fanatismo y la superstición, se mueven desde Bagdad hasta N.Y.

Muy mal de tu parte. Dejaste pasar una buena oportunidad.

La próxima, pídeme consejo, por favor.

 

Saludos:

Raúl Cadena Cepeda.

Ensayo de Sep. 2001