El Papa Juan Pablo ll, da su bendición a la teoría de la evolución:

 

Noviembre 1, 1996 

En el mensaje del día de hoy, dirigido en la academia de las ciencias de Vaticano, su santidad el Papa Juan Pablo ll, autoriza a los católicos a emplear la teoría de la evolución de las especies, en la interpretación de los fenómenos de la vida. 

En un giro brusco con las políticas conservadoras de la curia, el santo padre, apoyó las tesis de los científicos, al declarar que: 

" En consideración de los métodos usados en los diferentes ordenes del conocimiento, que nos permite hacer concordar los dos puntos de vista, que parecían irreconciliables."

" La ciencia de la observación, describe y determina con mayor precisión, las múltiples manifestaciones de la vida…Considerada la doctrina de la evolución, como una hipótesis seria, merecedora de un estudio mas profundo.  Hoy en día, nuevos conocimiento nos encaminan a reconocer que la teoría de la evolución va mas allá que una simple hipótesis…..

Por otro lado, la teología, determina el destino final de la vida, de acuerdo a los designios del Creador." 

Traducción: " La iglesia reconoce que la teoría de la evolución de las especies, explica correctamente el proceso de la vida. Por otro lado, la teología norma el especto moral de la misma. " 

Esto es un giro brusco de la postura de su antecesor el Papa Pío Xll, quien sostenía enfáticamente que:

" Un hombre particular, llamado Adán, fue nuestro antecesor, y cualquier otra teoría, es incompatible con la doctrina del pecado original. "


Mis comentarios:

Parecerá extraño al observador casual, que el muy conservador Juan Pablo ll, se aparte del camino tradicional. Y apoye al pensamiento liberal, autorizando una tesis científica, que ha estado en conflicto permanente con la ortodoxia del catolicismo.

La explicación de este hecho, es que Juan Pablo ll, no quiso pasar a la historia haciendo el ridículo. Como fue el caso de varios de sus predecesores, quienes se opusieron a las tesis heliocéntricas de Copérnico, y promovieron la censura a Galileo Galilei.

Pero el fondo en este asunto, es un problema recurrente en nuestra iglesia.

Tenemos que esperar la autorización del santo padre, para  hacer uso de una herramienta científica, y poder justificar nuestra concepción de la vida y el universo. 

Y generalmente estas autorizaciones no llegan, o las recibimos con siglos de retaso.

Lo que sucede, es que solo después de que las ovejas han brincado la cerca,  los pastores se dan cuenta de que existen otras opciones.

Solo después de que el mundo no católico ha aceptado como válida una teoría, nosotros nos acercamos tímidamente a ella. Por eso  vivimos con centurias de retraso, en lo referente a los tópicos filosóficos y científicos.

Por otra parte, los laicos estamos atemorizados e intimidados por la jerarquía católica. Y no recapacitamos en el hecho, de que formamos parte de la iglesia, y por lo tanto, tenemos el derecho de imprimir en ella, nuestras tesis sobre los temas trascendentes. Aunque no estén de acuerdo con los libros sagrados.

Porque la verdad, es primero que la tradición.

Tan-tan.