Presentación
del libro: "BIOGRAFÍA DE MARCELINO M. LACÁS."
Por: Raúl Cadena
Cepeda
26 Abril 2001
Mi buen amigo, Javier
Morales Alanís, me ha invitado a hacer ante Ustedes, la presentación del libro:
" Y se quedó entre nosotros."
Biografía del Hno.
Marcelino M. Lacás, fundador, del Instituto Regiomontano, y escrita por el Hno.
Victor Bertrand Rangel.
Invitación que agradezco
profundamente, dado que yo, como muchos de ustedes conocí y estimé al profesor
Marcelino Lacás.
Por otra parte, también
conozco al Hno. Victor Bertrand, autor de esta obra, a quien estimo y admiro
profundamente.
Antes de entrar a la parte
medular de este tema, deseo aclarar algunos puntos de semántica que nos serán
útiles.
La Biografía, es
considerada como una de las ramas de la literatura, por André Maorís, el mas
completo de los biógrafos modernos, y que esta disciplina puede fincarse en la
historia, en la ciencia o en la leyenda.
Desde el punto de vista
histórico, encontramos que las biografías nacen como un impulso del deseo de
exponer el carácter y la vida de los hombre ilustres, como ejemplo para las
generaciones venideras.
Esta fue la intención de
Plutarco, al escribir sobre la vida de los grandes filósofos de Grecia.
Durante el renacimiento la
biografía adquiere una nueva dimensión, tornándose ahora en un estudio
humanístico del sujeto, y no meramente un mero elogio de sus virtudes.
En el siglo 18, toma forma
la biografía Clásica, con la publicación del libro: " la vida de Samuel
Johnson", por James Boswell, el mas grande biógrafo de todos los tiempos.
En ésta, se combina lo
anecdótico, lo analítico y los métodos sintéticos.
Con ello se logra presentar
al público, no solo las virtudes del biografiado, sino que los pequeños
detalles dan la impresión al lector, de conocer íntimamente al personaje.
Desde luego que manejar
este estilo literario, requiere además del profundo conocimiento de la persona
estudiada y su medio ambiente. De una maestría superior, en esta disciplina de
la literatura.
Este es el estilo escogido
por Victor Bertrand, para plasmar el retrato psicológico y moral de Marcelino
M.Lacás, y presentarlo como un personaje vivo y actual.
Paso por alto los dos
últimos estilos literarios, La novela biográfica y la biografía enciclopédica,
por no tener cabida en esta presentación.
Con respecto a el libro que
nos entrega el Hno. Victor Bertrand, deseo hacer a ustedes algunas
observaciones, que seguramente les serán útiles cuando disfruten de su lectura.
Aparece este relato, como
una narrativa lineal, que mediante una serie de anécdotas va pintando el
paisaje histórico que le tocó recorrer a Don Marcelino Lacás, en el transcurso
de su existencia.
Y aunque intercala algunos
comentarios y opiniones personales, el autor no abusa de este artificio, para
mantener nítido el flujo de los acontecimientos que relata.
El autor muestra una alta
honestidad profesional, al respetar la identidad del biografiado y presentar
sin alteraciones el esquema ético y moral del mismo.
Evita el error de agrandar la imagen del sujeto, o contaminar su pensamiento, con opiniones propias del autor. Por lo que esta obra adquiere una calidad que le permitirá ser material de consulta, en el futuro.
Continuando ahora con un
breve análisis de la esencia biográfica, observamos que ésta presenta al Hno.
Marcelino M. Lacás, en nueve etapas de su vida:
- La infancia, de 1890 a
1906
- El tiempo de noviciado
1906-1910
- Primera estadía en
México. 1911-1914
- Exilio a los Estados
Unidos de América 1914- 1928
- Viaje a Europa 1928
- Segunda estadía en
Estados Unidos. 1928 - 1942
- Segunda vuelta a México;
Fundación del Regiomontano, 1942 -1949
- Tercera estadía en
Estados Unidos. 1949 -1950
- Destino final: Monterrey.
1950 -1952
Lo que hace especialmente
valiosa esta obra, desde mi punto de vista. Es el análisis intelectual que el
autor va tejiendo, en cada período de la historia, para reflejar el alma de
Marcelino Lacás, y dejar plasmada de una forma indeleble la huella de este
misionero, que una vez vino de Francia, para entregar su vida por la fe de
Cristo y la enseñanza de los verdad, en esta comunidad de América.
Quiero agradecerle a nombre
propio y de mis compañeros, al Hno. Victor Bertrand, por este valioso trabajo
literario. Obra que perpetuará, parte de nuestra cultura Lasallista, porque:
" La palabra escrita
nos permite escuchar a los muertos, y hablar a quienes no han nacido."
Raúl
Cadena Cepeda.
Exalumno Lasallista 1948-
1959
En la biografía del Hermano Marcelino M. Lacás, aparece el
siguiente testimonio, presentado por Raúl Cadena:
Testimonio:
Comparto contigo un
acontecimiento que me tocó presenciar hace ya mucho tiempo.
Era un verano, yo tenía
unos 8 años, y era tiempo de vacaciones. El año fue probablemente 1951, o 1952.
Por la lejanía del evento, no tengo muy bien definida la fecha.
Lo que si tengo vívido en
mi mente, son las imágenes de ese tiempo.
No había llovido en varios
meses y la gente rezaba en as iglesias. Buscando la intervención Divina para
aliviar la sequía. ( Yo también rezaba.)
Era una tarde muy soleada,
y de la ventana de mi recámara se podían observar las canchas de tenis del
colegio. Las que colindaban con el patio de mi casa.
Todo se veía normal, los
inmensos rompevientos se mecían, con el viento caliente de la tarde. Cuervos y
urracas anidaban en los árboles.
Todo normal, excepto la
figura de un hombre canoso y vestido totalmente de negro.
Con su traje de lana de
tres piezas y sombrero de fieltro. Permanecía totalmente inmóvil. Y se podía
distinguir solo vagamente, entre los troncos de los árboles, que limitaban las
polvorientas plataformas de las canchas.
El sol caía a plomo. Y la
figura de ese hombre, con una pala en la mano, parecía una estatua de cantera.
Al poco tiempo, se persignó
y comenzó a cavar en la pared de tierra. En el talud del lado sur, junto a las
gradas de concreto.
Por un tiempo trabajó. Al
final, con su pañuelo blanco, se enjugó el rostro. Y de su bolsillo sacó un
objeto que brillaba como la plata.
Aquello me pareció un
tesoro.
Lo arrojó al fondo del pozo
recién cavado, y lo cubrió con la misma tierra del lugar.
Dio media vuelta y se fue.
En ese momento yo pude reconocer al personaje. Era Marcelino Lacás.
Desde luego que no pude
contener mi curiosidad. Pasado poco tiempo, me dirigí al lugar, que estaba
a unos cincuenta metros de mi casa. Excavé en el sitio, y recuperé el tesoro.
Era una pequeña estatua de
plata y marfil, de San Juan Bautista de la Salle.
En ese momento, me sentí
mal. Me pereció que lo hecho era una trasgresión a la privacidad de otra
persona.
Así que sigilosamente,
volví a colocar la estatuilla en su lugar. Tapé el hoyo, y me dispuse a
dirigirme a casa.
Pero no pude. Detrás de mí
estaba el profesor Lacás, quien había observado todo lo acontecido.
Me llamó a platicar con él.
Y me dijo:
" Ahora tu eres
partícipe de mi secreto. Somos dos, los que sabemos lo que hay ahí."
" Te preguntarás
porqué he hecho este ritual.
Verás. Estos terrenos no
son del colegio. Pero los necesitamos porque un día construiremos aquí una
escuela preparatoria.
He enterrado la efigie de
nuestro santo patrón. Para que nos conceda el milagro de obtener este lote,
para la causa que te menciono."
" No se le cuentes a
nadie. Hasta que el milagro se vea cumplido."
Y así lo hice.
La ubicación del lugar que
te menciono, está junto a la calle Marcelino M. Lacás. Y bajo el inmenso
edificio de la preparatoria Lasallista.
Hoy, casi medio siglo
después de la muerte del profesor Lacás, y de haberse construído la
Preparatoria del Regiomontano. Yo, te lo comento a tí.
Testimonio de: Raúl Cadena Cepeda.
Incluido en el libro:
" Y se quedó entre nosotros". La vida de Marcelino M. Lacás. Fundador
del Instituto Regiomontano.
15 Marzo 2001
Quiero agregar
algo mas, a este escrito.
En Septiembre
del 2,003 falleció el profesor Victor Bertrand.
Trae esto a mi
mente, algo que sucedió en la presentación del libro sobre Marcelino Lacás.
Al terminar el
evento, bajamos los dos del presidium. Y caminando por las escaleras, me tomó
del brazo, y me dijo:
“ Excelente trabajo,
Te lo agradezco. Pero hay algo mas que quiero pedirte,
cuando yo muera,
escribe mi biografía. “
Raúl Cadena
Enero 2004.