RELATIVISMO MORAL.

Una de las principales preocupaciones que tienen hoy en día, quienes estudian el problema ético, es el del pragmatismo, o relativismo moral.

Si leemos la encíclica Fides et ratio, veremos que en múltiples ocasiones, el Papa Juan Pablo ll, hace referencia a este problema. Al cual no se le vislumbra fácil solución.

Remito a mis lectores a mi ensayo de: " Ética y normatividad. " para recordar, que tanto la moral como la ética, son disciplinas normativas que buscan el bien.

La ética, pone en manos de cada cual, la definición de lo que es bueno o malo. La moral por el contrario, otorga a la autoridad civil o eclesiástica, el derecho de definir estos conceptos.

Esto coloca a los individuos que se rigen únicamente por su esquema ético, en una indefinición. Que se llama: Pragmatismo o relativismo moral.

Las sociedades, por otra parte, también tienen sus códigos de conducta. Y dentro de ese esquema, existen dos extremos: El relativismo moral, y el absolutismo moral.

El relativismo moral en las sociedades, es una ampliación del mismo concepto que se tiene para el individuo. En este caso, las sociedades alteran sus códigos de comportamiento, en función de las necesidades. Y por ello tienden al anarquismo.

Pero este concepto no es idéntico al anarquismo, pues el movimiento anarquista es la negación de toda autoridad. Sin embargo, otorga al individuo, la responsabilidad moral de su propia conducta. Teniendo en algunos casos, la exigencia de un estricto código ético.

El relativismo moral, por otra parte, es un fenómeno diferente. Su esencia se finca en que la definición del bien y el mal, depende de las circunstancias.

En estas sociedades relativistas, no existen códigos permanentes de conducta. Y cada quien vela solo por sus propios intereses.

Únicamente la ley, y la fuerza pública, frenan las pasiones desmedidas de los individuos. Pero no existe un control interno para cada cual. Y por lo tanto, el individuo es proclive a violar la ley, o a fingir su cumplimiento. En este caso, las sociedades tienden hacia la violencia, el crimen y la corrupción.

Por otra parte, el absolutismo, o totalitarismo moral, se da cuando la autoridad civil y eclesiástica, se coluden para imponer los códigos de conducta. Que generalmente son los que convienen a las clases dirigentes.

Las iglesias, y el poder civil, se amalgaman en un elemento de coerción y de control.  No solo de la política, sino también de las conciencias .


Las sociedades se mueven como un péndulo, de un extremo a otro, del espectro moral. Transitan del totalitarismo al relativismo, de manera cíclica.

En nuestro caso, venimos saliendo de un largo período de absolutismo moral. Que se inició en el siglo lV, y termina en el siglo XVlll.

En este lapso, la iglesia buscó alianzas con el poder civil, para controlar a los individuos, de la manera mas opresiva, despiadada y criminal. 

Sin embargo, a partir del renacimiento, y especialmente en el siglo de las luces. Y con el apoyo de la revolución industrial. El individuo se emancipó de la coerción institucional de las iglesias. Y comenzó a transitar libremente, en la búsqueda de su propio código de conducta.

Pero, al llegar al punto de equilibrio, no se contuvieron. No aceptaron la pesada carga que implica ser su propio guía, y la responsabilidad que esto acarrea. Se dirigieron ahora al extremo opuesto. A la anarquía y al relativismo moral.

Ambos extremos son altamente dañinos. En una sociedad donde el relativismo moral es la norma, se tiene que vivir con la ametralladora bajo el brazo. Y con la cartera lista, para sobornar al funcionario público en turno. ( Latinoamérica es un buen ejemplo. )

Y en un régimen de totalitarismo moral, se tiene que vivir fingiendo creer los dogmas y supersticiones que la autoridad moral desee imponer. Nunca cuestionar el esquema establecido, y apartarse de cualquier innovación. So pena de ser cremado vivo en la hoguera. ( Latinoamérica también, es un buen ejemplo. )

Quienes leemos el periódico en México, no podemos dejar de apreciar que la sociedad en conjunto, se ha desmoralizado. Que los valores que se profesaban hace cincuenta años, han caído en desuso.

Que los pillos no se encuentran solo en el gobierno. (FOBAPROA)

Para nuestra consternación, diariamente se dan a conocer múltiples rufianes, que son del mismo grupo social al que pertenecemos, o que estudiaron en las mismas escuelas que nosotros.

En la semana pasada, aparecieron en la prensa local, tres personajes que yo conozco bastante bien. Y de los cuales se cuestiona su actuación como funcionarios públicos, o se les busca por fraude en instituciones bancarias.

Estos individuos, profesan la misma religión que yo, son del mismo grupo social y sostenemos los mismos principios y valores.

Desde luego, que siempre se han visto casos similares. Pero hace cuarenta años, solo sucedía en el sector público. Ahora ya no es así. De todos lados salen los truhanes.

Si manejas tu automóvil, caerás en cuenta que cada vez es mas rara la cortesía. Y que si vas muy despacio, o cometes algún error al conducir. Hasta las mujeres te recuerdan tu genealogía, ( Varias generaciones atrás, hasta el hombre de Crö Magnon. O la mujer de Crö Magnon.)

Le he dado vuelta en mi mente, a ese fenómeno por buen rato, buscando las causas de ello. Y no había encontrado nada en concreto.

Sin embargo, el día de ayer, asistí a la inauguración del campus del Instituto Regiomontano Cumbres. Colegio donde cursé la primaria y secundaria.

Me entrevistó un reportero y me cuestionó: ¿ Que considera usted que sea la diferencia entre la educación actual, y la que usted recibió en su infancia. ?

Una sola frase vino a mi mente: " La letra con sangre entra."

Pues sí. En mis tiempos, los maestros usaban mecanismos de convencimiento, que ahora no están en uso, ni tampoco son permitidos.

Desde luego que la educación ahora es mejor. Sin embargo, algo se perdió en el camino.

El respeto a la autoridad se ha extinguido casi por completo. Y ésto por supuesto, es culpa de la misma autoridad.

Quienes antaño definían la moral, eran las familias, las escuelas, el gobierno y la iglesia.      ( Digo la iglesia, porque en esa época, solo existía la católica, en nuestro medio social. )

Y el discurso de las autoridades morales, parece que se ha agotado. No encuentran ahora el rumbo. Y la sociedad se ha apartado de su tutela.

Demos ahora una ojeada a cada una de ellas, para ver si encontramos algún indicio alentador.

 

 1- La autoridad civil.

Ahora México es un país democrático. Vicente Fox Quezada, ganó honestamente las elecciones para la presidencia de la República. En el primer comicio limpio, en los últimos 70 años.

Suponemos que la dictadura del PRI, no tenía la calidad moral para definir las normas de conducta moral en nuestra sociedad. Y ahora que contamos con un gobierno legítimo, si existirá esa opción.

Nada mas lejano de la realidad.

Los gobiernos dictatoriales, están mas calificados para infiltrar sus doctrinas en la gran masa de la población, y por lo tanto, para actuar como guías morales de la misma. 

Si traemos a la mente a los regímenes nazis o fascistas, apreciaremos que fácilmente podían indoctrinar a la población con sus tesis románticas. Y que las definiciones morales, estaban siempre en manos de las élites en el poder.

Por el contrario, los sistemas democráticos fincan su autoridad moral, en el mandato del pueblo. Y es este último, quien hace las definiciones éticas y morales que los deberán guiar.

En este ámbito, el gobierno democrático, es un perro que persigue su propia cola.

Este tipo de gobierno, a pesar de ser un excelente instrumento político, es solo un mecanismo al servicio del pueblo. Quien se reserva el derecho de definir, alterar y modificar su esquema ético y su propio derrotero.

Por lo tanto, para el tema que nos atañe, debemos dejar al gobierno fuera de la jugada. Ya que será este gobierno, quien busque inspiración en sus gobernados, y no al contrario.


 

2- La autoridad familiar.

Desde luego que la familia sigue siendo el núcleo de la sociedad, y quien tiene una influencia mayor, en la cultura del individuo.

Aparentemente, los principios y valores que los padres transmiten a sus hijos, son los mismos que existían hace cuarenta años. Pero no es así.

En primer lugar, porque el respeto a la figura paterna y materna ha disminuido, porque ahora la autoridad es cuestionada en todos los ámbitos.

Por otra parte, como el nivel de vida ha aumentado notablemente en el último medio siglo, y los padres desean que sus hijos tengan lo que ellos no poseyeron. Ahora múltiples satisfactores están al alcance de éstos últimos, sin tener que cubrir la cuota de esfuerzo, tiempo y madurez, que antes requieran.

Ahora tener un BMW o un Mercedes, no es un privilegio. Es una imperiosa necesidad.

Pero en sus tiempos, el papá se iba de aventón a la escuela. Y la mamá usaba el ómnibus para ir al trabajo.

Ómnibus es una palabra muy elegante, para definir los destartalados camiones urbanos, que mas bien parecen carretones para transportar ganado.

" Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla ( Colombia.) "---- Caimán = Ómnibus.

Esto ha distorsionado la escala de valores. Haciendo que el materialismo sea el valor prioritario.

Por ello, a pesar que las familias asisten a la iglesia los domingos, comulgan devotamente, y van a ver al Papa en Roma, de vez en cuando.

( Los que pueden. Y los que nó, van a ver al niño Fidencio.).

Y los padres predican los valores familiares de antaño. El mensaje no verbal, es predominante.

Lo que cuenta, es el dinero.

La honestidad, la solidaridad, el respeto al derecho ajeno, y el honor, quedan ahora. En un lejano segundo plano.

Sálvese quien pueda.

Suponemos que tenemos aún, la dirección de la Iglesia católica, para enderezar este barco. Pero nos equivocamos.

Aunque nuestra querida Iglesia, tiene un inmensa influencia en las conciencias de todos los sectores de la población, y puede movilizar multitudes. Ha perdido su capacidad de transmitir los valores morales a la sociedad.

Y el resultado neto de su acción hacia las masas urbanas, es imperceptible.

La delincuencia, la deshumanización y la ausencia de valores, es cada día mas notable.

A primera vista, parece que esto, es un contrasentido. Si la iglesia conserva el liderazgo moral en nuestro país, los valores cristianos deberían florecer en todas las conciencias.

Pero no es así.

Si repasamos la historia, encontramos que muchos de los pueblos mas religiosos, han sostenido a los regímenes mas criminales.

Alemania era mayoritariamente católica en el tiempo del Nazismo, e Italia igualmente durtante el régimen facista.

México fué fervienttemente católico en el tiempo del priismo.

Veamos ahora, que sucede con: 

 

3- La Iglesia católica .

La Iglesia católica no es un sistema democrático. Es un reinado temporal y espiritual, con características teocráticas y totalitarias.

¿ Alguna vez, te ha preguntado un obispo, que opinas sobre tal o cual asunto de religión. Con el propósito de implementarlo en su doctrina. O ha habido una consulta popular, para definir tal o cual tema de conciencia. ?

Es por ello que ésta es ideal, para actuar como autoridad para imprimir su código moral en los laicos. Y hasta hace poco, imponer por la fuerza sus mandatos. Aún en contra de la voluntad de los fieles, o de los infieles. La tortura inquisitorial se abolió en 1812.

Por otro lado y a pesar de la desconfianza con la que vemos a los regímenes absolutistas, no podemos negar el hecho, de que se requiere un elemento moralizador para la sociedad. Y a pesar de todos sus defectos, y desde mi óptica, es la iglesia católica, el vehículo mas apropiado, para ello.

Debo hacer hincapié, que en este estudio, no considero la esencia del mensaje del cristianismo. El cual yo creo, se encuentra a prueba de error. Y mas allá de los aciertos y errores de la iglesia.

Pero para que esta institución humana, que es la iglesia católica, pueda actuar como catalizador en el mejoramiento moral, es indispensable que modifique su postura y visión sobre el hombre moderno.

El nuevo milenio, no acepta ya las tesis gastadas de la antigüedad. El santerismo, la simulación, la magia, la superstición y el dogmatismo, no tienen cabida en el espíritu del cristiano moderno.  ( Corrijo : " No deberían tener cabida."- Nótese que el autor no es infalible- )

Pero en este momento, en el campo intelectual, nuestra querida Iglesia, se bate en retirada.

La presentación de la palabra, se ha perdido, en una abigarrada maraña de mitos rituales y leyendas. Que hacen casi imposible, reconocer la esencia del mensaje original.

Con un inmenso derroche de esfuerzo intelectual, se dedica a predicar y sostener dogmas y posturas, que cada día, se aprecian mas alejados de la realidad.

Para el cristiano pensante, se hace cada vez mas difícil, reconciliar su visión del mundo, con la inmensa mitología religiosa.

Por otra parte, la actualización de la visión universal del cristianismo, y su mensaje moral. Duerme tranquilamente,

En espera quizá de que nuevas sectas, vengan a presentar los cuestionamientos que serán los trascendentes para el nuevo milenio.

Porque aún hoy en día: Los rituales, las apariciones, las reliquias y los milagros. Forman la parte medular de la teología cristiana popular.

Ver: Las reliquias de santa Teresa de Jesús.

Desde luego, no todo el mundo está dormido.

En conferencia de prensa, del 21 de Mayo de este año, el Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, comenta lo siguiente:


Guadalajara, México.-

A seguir el ejemplo de vida de los santos y no usarlos sólo para conseguir novio o pedirles favores exhortó el Cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, con motivo del primer aniversario de la canonización de los santos mexicanos.

"El pueblo de México es muy devoto a los santos, pero solamente los quiere como intercesores:

'Sí este es bueno para conseguir novio o novia: vamos con San Antonio de Padua o con San Martín de Porres', o si el otro es bueno para las cosas perdidas...

"Eso está bien, pero no es todo, ni lo más importante los santos, además de ser intercesores, son ejemplo y eso me parece en general que el pueblo no lo capta, no se interesa en leer sus vidas, basta con pedir y que el santo socorra y con eso hay", señaló.

El purpurado jalisciense, quien se encuentra en Roma como relator del Consistorio convocado por el Papa Juan Pablo II, invitó a un festejo grande en todo el país para recordar que un 21 de mayo del año 2000, 27 mexicanos fueron elevados a los altares.

"Vale la pena un festejo en grande, en todo México, porque son mártires mexicanos y los hay de varias regiones de México, pero sobre todo importa un gran festejo aquí en Guadalajara, ya que 15 de ellos fueron alumnos de aquí del Seminario de Guadalajara y miembros del clero de esta Arquidiócesis".

"Un grande festejo que los recuerde no solamente como intercesores, sino que los recuerde como modelos", expresó.

El 21 de mayo del año 2000 el Papa Juan Pablo II, máximo jerarca de la Iglesia Católica, en un hecho sin precedente en la historia de la Iglesia en México, declaró santos a 27 mexicanos en una ceremonia celebrada en la Plaza de San Pedro, en El Vaticano.

A la ceremonia acudieron miles de mexicanos que al día siguiente fueron recibidos por el Papa en una audiencia especial.

Derechos Reservados (c) Editora El Sol, S.A. de C.V.,


Excelente propuesta. A pesar de lo tímido de su presentación.

Pero esto, es una gota de agua en el mar.

La realidad, es que la preocupación por fabricar santos, sigue siendo prioritaria. Y la confrontación de los esquemas morales del individuo, con las nuevas posiciones del mundo, es tema totalmente abandonado.

Cada mes que pasa, el mundo científico nos presenta nuevas opciones en el ámbito de la biología, la medicina y la astronomía.

La clonación, los anticonceptivos, el aborto, los transplantes de células fetales. La transmisión genética de características inmutables: Como la homosexualidad y la violencia criminal. Son temas que deberán entrar en la agenda del estudio ético, católico.

 

Pero nó. Estamos muy ocupados con las apariciones, las reliquias y los milagros.

El año pasado, el Papa Juan Pablo ll, canonizó a su antecesor el papa Pío lX. En un movimiento que los católicos pensantes, consideramos meramente político.

Desde luego que Pío lX, es pilar del pensamiento conservador de la iglesia, y también un gran administrador y estadista.

Pero de ahí a que sea santo, hay un gran trecho.

( Ver próximamente mi ensayo: La vida y milagros de San Pío lX ) 

En fin, en este sentido, hay mas tiempo que vida. Esperar para ver. 

 

5-  Mis comentarios:

Antes de cerrar este ensayo, me parece prudente, tratar el tema de los moralizadores.

Como vimos en uno de los capítulos anteriores, la Iglesia católica se mueva lentamente, de una postura de absolutismo moral, hacia una, de libertad responsable de conciencia.

Habiendo cruzado con graves escollos en este tránsito. ( Ver: Silabario de errores.)

Pero desde luego, no se acerca de ninguna manera, al relativismo moral.

Desde mi óptica, este movimiento es encomiable y puede ser el gestor de una profunda reevaluación y renovación del pensamiento católico, al presentar una postura moral, justa y equilibrada. Fincada en los enseñanzas de Jesucristo.

La moralización de la sociedad corre a cargo de personas, quienes generalmente se afilian en asociaciones cívicas, religiosas ,o fundamentalistas.

El interés de estos personajes varía en una escala, que tiene los siguientes extremos:

a- El deseo de promover una sociedad mas feliz, justa y humana. Fincado esto en un mandato divino, o en un intento de solidaridad con los demás.

b- El deseo de ver una sociedad estructurada de acuerdo a su convicciones, con el afán de controlar las conciencias y adquirir poder, relevancia o dinero. O por la simple envidia, hacia aquellos que llevan una vida mas sana, libre y feliz.

En ambos casos, la persona moralizadora siente la urgencia de convencer los demás de las bondades de su doctrina.

Pero en el primer caso, el apostolado se da bajo un esquema de razonamiento y libre albedrío. En el segundo, mediante todo tipo de coerciones.

La posición de nuestra iglesia católica, la aprecio ahora, mas cercana al primero de los postulados.

Me parece que la posición de los sacerdotes y religiosos, (Especialmente los de baja jerarquía ), es de tolerancia por las ideas ajenas, abnegación y desprendimiento. Y sosteniendo una lucha por una sociedad mas justa y humana.

En este caso, nos encontramos con un nuevo despertar del humanismo. Pero amalgamado con los postulado éticos cristianos. Especialmente con lo predicado en el sermón de la montaña.

También es importante notar que se observa un alejamiento de las tesis dogmáticas. Y que los postulados que ahora se manejan, son mas de fondo, y menos de forma.

Desde luego, que falta mucho por andar. La superstición no acaba de ser erradicada. Y los temas de profundidad, requieren mucho estudio para su conocimiento. Pero nos movemos en esa dirección.

Pero " ojo ". La iglesia no son los clérigos. La iglesia somos todos los creyentes.

Y la responsabilidad moral de conocer la historia de nuestra religión, sus tesis éticas y morales . Y desde luego, los postulados filosóficos y científicos que se relacionan con los temas anteriores. Es ahora mas que nunca, compromiso de los laicos.

Por otra parte, el Espíritu santo no se manifiesta únicamente a la jerarquía. También nos habla a cada uno de nosotros. Porque Dios escucha, a quienes tocan a su puerta.


Raúl Cadena Cepeda.

Agosto 28, 2001

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